Esta unidad está dedicada especialmente a las enfermedades reumáticas y enfermedades médicas del aparato locomotor
Unidades de tratamiento:
- Unidad de Tratamiento del dolor crónico benigno
- Unidad de Regeneración articular
- Unidad de Osteoporosis y Desmineralización ósea
- Unidad de enfermedades autoinmunes
- Unidad de Fibromialgia y SFC
Unidad de Tratamiento del dolor crónico benigno
Patologías que tratamos:
Artrosis
- Fibromialgia
- Dolor en Síndrome de Fatiga Crónica
- Neuralgia del trigémino
- Dolor facial atípico
- Dolor crónico tras latigazo cervical
- Dolor lumbar crónico por artrosis interapofisaria
- Dolor lumbar crónico postquirúrgico
- Dolor crónico dorsal
- Dolor crónico sacroilíaco
- Síndrome de dolor regional complejo (Distrofia Simpático Refleja)
- Cervicobraquialgia crónica rebelde
- Dolor neuropático crónico torácico rebelde
- Dolor irradiado a EEII refractario a tratamiento
- Dolor crónico del hombro.
- Dolor cervical o lumbar crónico de origen discal
Técnicas que utilizamos:
- Acupuntura
- Terapia neural
- Fisioterapia
- Crioelectroforesis
- Diatermia
- Soft laser
- Auriculomedicina
- Mesoterapia
- Homeopatía
- Medicina Espagírica
- Odontología neurofocal
- Fitoterapia
- Medicina Ortomolecular
- Oligoterapia catalítica
- Masaje conectivo-reflejo
- TENS
- Plasma rico en plaquetas
- Celuloterapia
- Ozonoterapia
Unidad de Regeneración articular
Plasma Rico en Plaquetas
¿En qué consiste?
El plasma rico en plaquetas (PRP) es un concentrado de plaquetas obtenido del plasma del propio paciente. El concentrado de plaquetas que se encuentra en el PRP contiene enormes reservas de proteínas bioactivas, incluidos factores de crecimiento y células madre periféricas (CMP) incluidas en el plasma, que son de vital importancia para iniciar y acelerar la reparación y la regeneración tisular. Estas proteínas bioactivas inician la cicatrización del tejido conectivo: huesos, tendones, músculos y ligamentos. La terapia biológica del PRP regenera el tejido dañado en pacientes en que simplemente han fallado otros tratamientos y los aleja de la cirugía. Los mecanismos de actuación de este tratamiento serán mejorar el estado inmunitario celular y humoral (mecanismos de defensa) y vascular en la zona tratada, disminuyendo así la posibilidad de un proceso inflamatorio y acelerando los procesos fisiológicos de reparación de los tejidos, mediante la regeneración del colágeno a través de la activación de las células madre periféricas (CMP) por los factores de crecimiento (FC).
¿Cómo se obtiene?
A partir de una simple extracción de sangre venosa, que será procesada para obtener el superconcentrado de plaquetas. El departamento de I+D+i de BIOSALUD, ha desarrollado un procedimiento específico para la obtención de un concentrado mayor de plaquetas y por tanto de factores de crecimiento y por ello, multiplicar varias veces el poder de regeneración tisular. Con los sistemas utilizados por otros doctores, se se calcula que cada inyección de plasma de 2 ó 3 ml contiene 3.31 millones de plaquetas que contienen a su vez una gran cantidad de factores de crecimiento. Con el protocolo desarrollado por BIOSALUD, y que sólo BIOSALUD realiza, esta cifra se llega a multiplicar hasta 50 veces, siendo el sistema que mayor poder regenerativo puede desarrollar. Así dispondremos de sustancias que estimulan la regeneración de la zona afectada y ayuden a reclutar células madre derivadas de la médula ósea presentes en el plasma.
¿Cómo se complementa?
Además de crear el estímulo regenerativo con la inyección del PRP superconcentrado, en BIOSALUD, para asegurarnos una mayor efectividad regeneradora, complementamos dicho tratamiento con el aporte de las sustancias necesarias para reconstruir el tejido dañado, no parándonos sólo en el hecho de generar el estímulo regenerativo, sino que nos aseguramos que el organismo del paciente tenga los “ladrillos” necesarios para “reconstruir”.
¿Existen riesgos para el paciente?
No, dado que el origen del plasma es autólogo, es decir que se extrae de estructuras de la propia sangre del paciente, quedan excluidos los riesgos de transmisión de enfermedades infecciosas o fenómenos de rechazo.
¿Es nueva la aplicación del Plasma Rico en Plaquetas?
No. El uso del PRP ha sido estudiado y probado clínicamente con anterioridad en diversas áreas de la medicina tales como: cirugía bucal y dental, cirugía plástica, cirugía ortopédica, neurocirugía, cirugía cardiotorácica, procesos de cicatrización y en oftalmología.
¿Qué enfermedades o dolores pueden tratarse exitosamente?
Puede ser aplicado exitosamente en las articulaciones dolorosas y/o dañadas de la cadera, rodilla, hombro, cuello y columna vertebral, tobillo y pie, así como en aquellas afecciones de tendones y ligamentos; mencionamos las más frecuentes como espolones calcáneos, hombros congelados, bursitis, roturas de tendones. En general entienda todo aquello que no ha podido ser curado con otros tratamientos o que requiera una cirugía que usted no quiera hacerse.
¿Cuántos tratamientos son necesarios?
Tendremos cuatro sesiones, una cada mes en la cual implantaremos su PRP en el sitio afectado.
Inicialmente se requiere dejar de tomar antiinflamatorios y corticosteroides que interfieren con la capacidad del organismo de regenerar tejido, una vez que el PRP empiece a actuar, usted no los necesitará. La mayoría de los pacientes han dejado de consumir medicamentos al final del tratamiento.
Usted puede continuar con su vida normalmente, a medida que desaparezca el dolor, y se vaya regenerando el tejido afectado.
Es importante evitar el sobrepeso, para no sobrecargar el sistema musculoesquelético, y hacer ejercicio moderado.
¿En cuánto tiempo el paciente va a notar mejoría?
De forma progresiva, a lo largo de las 16 semanas que va a durar el tratamiento. La mayoría de los pacientes sienten alivio tan temprano como al terminar la primera semana. El paciente se mantiene estable y progresivamente va mejorando. No sólo se alivia el dolor, sino la movilidad y la destreza al caminar o hacer actividades.
En la primera visita le haremos una encuesta para valorar su dolor. En la última sesión le haremos de nuevo la encuesta para valorar el beneficio de su tratamiento de forma objetiva.
¿No importa la edad o la condición médica de un paciente para recibir esta terapia biológica de regeneración?
No, todos la califican muy positivamente sin importar edad o precondición médica. Está probado que la terapia biológica de regeneración , y específicamente del plasma rico en plaquetas, acelera el proceso curativo de diferentes lesiones sin riesgos ni efectos secundarios, tanto en personas mayores como jóvenes, así como en atletas profesionales o aficionados.
Unidad de Osteoporosis y Desmineralización ósea
¿Qué es la osteoporosis?
Es una enfermedad que afecta en España a 2,5 millones de mujeres, caracterizada por una disminución de la densidad de los huesos por pérdida del tejido óseo normal. El hueso está correctamente calcificado, pero existe menor cantidad de hueso por unidad de volumen. Esto conlleva una disminución de la resistencia del hueso frente a los traumatismos o la carga, con la consiguiente aparición de fracturas.
Según la OMS, es uno de los problemas de salud más importantes y la ha calificado como "epidemia intolerable".
El hueso es un tejido vivo, en constante renovación. Por un lado se forma hueso nuevo (formación ósea), y, simultáneamente, se destruye hueso envejecido (reabsorción ósea). Aparece osteoporosis cuando se rompe el equilibrio entre ambas, porque disminuya la formación de hueso nuevo, porque aumente la reabsorción, o por ambas causas simultáneamente.
¿Por qué se produce?
Sólo en un pequeño porcentaje de los casos conocemos las causas de la osteoporosis. Son las osteoporosis secundarias, en las que ésta aparece como consecuencia de otra enfermedad. Es el caso de enfermedades endocrinas, como la diabetes, el hipertiroidismo o los hipogonadismos, enfermedades reumáticas, como la artritis reumatoide, enfermedades hematológicas como el mieloma o la mastocitosis, o los casos de osteoporosis relacionados con el uso de algunos fármacos como los corticoides o la heparina. En el 70% de los casos, la influencia genética es muy importante.
Sin embargo, la gran mayoría de enfermos tienen una osteoporosis primaria, en la que distinguimos tres grandes grupos, la osteoporosis idiopática juvenil o del adulto, sin causa conocida, la osteoporosis tipo I o postmenopáusica, en la que influye decisivamente la falta de estrógenos que se produce en la mujer en ese periodo de su vida, y la osteoporosis tipo II o senil, que es la producida por el envejecimiento.
¿A quién afecta esta enfermedad?
Se trata de una enfermedad que puede afectar a cualquier persona. Con el paso de los años todas las personas van perdiendo masa ósea, por lo que la osteoporosis es especialmente frecuente a partir de los 70 años. También las mujeres en los primeros años después de la menopausia son un grupo especialmente afectado por esta enfermedad. A partir de los 50 años, muchas mujeres sufren la enfermedad sin saberlo.
Las personas delgadas parecen tener más predisposición genética para sufrir osteoporosis.
Se calcula que sólo un 10 % de enfermos con Osteoporosis, reciben el adecuado tratamiento para esta enfermedad.
Factores relacionados con la Osteoporosis
- Antecedente de fractura o fracturas a partir de los 50 años.
- Fractura materna del fémur.
- Edad avanzada (> 65 años)
- Bajo peso (< 50 Kg.)
- Menopausia precoz, espontánea o quirúrugica (< 45 años)
- Baja ingesta de calcio
- Inactividad física prolongada
- Fármacos: corticoides, inhibidores de la aromatasa (utilizados en el cáncer de mama y de las gonadotropinas), hidantoína.
- Enfermedades que favorecen la osteopenia: hipertiroidismo, trasplantes, síndrome de Cushing, enfermedades del hígado, hiperparatiroidismo, enfermedades inflamatorias crónicas y anorexia nerviosa, entre otras.
¿Cuáles son los síntomas que produce?
La osteoporosis no produce síntomas, no duele ni causa ninguna alteración en sí misma. Sin embargo, al producirse gran fragilidad en los huesos, aparecen con gran frecuencia fracturas óseas, que son las que condicionan los síntomas en estos enfermos.
Hasta hace poco se pensaba que la causa de esta osteoporosis postmenopáusica era el déficit de estrógenos pero recientes investigaciones sugieren que el incremento de la actividad de la hormona folículo estimulante (FSH), puede jugar un papel importante, lo que abra una vía a nuesvas posibilidades terapéuticas.
Las fracturas más frecuentes en la osteoporosis de la mujer postmenopáusica son las fracturas vertebrales, que producen dolores muy agudos en la espalda y condicionan la aparición progresiva de deformidades de la misma, fundamentalmente disminución progresiva de la talla por aplastamientos vertebrales. Este dolor puede dar paso a un dolor sordo y más continuo, producido por microfracturas, y que muchas veces es el síntoma que lleva al diagnóstico. La osteoporosis del anciano produce típicamente fracturas en los huesos largos, sobre todo en la muñeca, y más aún en el fémur, siendo la responsable de las típicas fracturas de cadera de las personas mayores.
¿Cómo se diagnostica?
En la práctica habitual se utilizan diversas técnicas radiológicas para el diagnóstico, que además son también útiles para valorar la evolución de la enfermedad y la respuesta al tratamiento, siendo la más importante de ellas la Densitometría, que debería realizarse en todas las mujeres postmenopaúsicas, aún sin factores de riesgo específicos.
Las más inespecíficas son las radiografías simples de los huesos afectados, que muestran osteoporosis cuando ésta ya está bastante avanzada. En los últimos años se han introducido los distintos modelos de densitómetros, que son capaces de medir la densidad del hueso respecto a un patrón determinado.
¿Qué técnicas de tratamiento utilizamos?
Dietoterapia desacidificante
Medicina Ortomolecular
Fitoterapia
Homeopatía
Medicina Espagírica
Oligoterapia catalítica
Softlaser
Unidad de enfermedades autoinmunes
Aquí es donde Biosalud aporta muchísima experiencia y donde nuestras técnicas diagnósticas y terapéuticas consiguen muy frecuentemente unos resultados excepcionales.
¿Qué es una enfermedad autoinmune?
Una enfermedad autoinmune es una enfermedad causada porque el sistema inmunitario ataca las células del propio organismo. En este caso, el sistema inmunitario se convierte en el agresor y ataca a partes del cuerpo en vez de protegerlo. Existe una respuesta inmune exagerada contra sustancias y tejidos que normalmente están presentes en el cuerpo. Las causas son un tanto desconocidas, pero está relacionada con el reconocimiento proteico entre las superficies de las membranas celulares del sistema inmunitario y las que forman el organismo. Así, cuando las glucoproteínas de reconocimiento no coinciden, el sistema inmunitario comienza a atacar al propio organismo. La causa por tanto, tiene que ver a veces con la predisposición o mutación genética que codifican proteínas diferentes bien en las células inmunitarias u orgánicas.
¿Cuáles son las enfermedades autoinmunes que tratamos?
- Colitis ulcerosa
- Diabetes mellitus tipo 1
- Enfermedad celíaca
- Enfermedad de Crohn
- Enfermedad de Graves-Basedow
- Hepatitis autoinmune
- Tiroiditis de Hashimoto
- Uveítis
- Artritis reumatoide
- Enfermedad de Behçet
- Esclerodermia
- Esclerosis lateral amiotrófica
- Esclerosis múltiple
- Espondilitis anquilosante o enf de Betcherew
- Fibromialgia
- Fiebre reumática
- Granulomatosis de Wegener
- Lupus eritematoso sistémico y discoide
- Polimiositis y Dermatomiositis
- Polirradiculoneuropatía desmielinizante inflamatoria crónica
- Psoriasis
- Púrpura trombocitopénica inmune
- Síndrome de fatiga crónica
- Síndrome de Guillain-Barré
- Síndrome de Sjögren
- Vasculitis sistémica
- Vitíligo
¿Cómo las trata la Medicina Biológica?
Como siempre, la Medicina Biológica no busca un diagnóstico que consista únicamente en ponerle un nombre a la enfermedad que tiene el paciente, sino que sobre todo, se ocupa de hacer un diagnóstico causal, de la fisiopatología del conjunto de síntomas y signos que presenta el paciente, se llame como se llame.
Para ello, realizamos toda una batería de pruebas, que dependen de lo que el paciente nos relata en una exhaustiva historia clínica y que sólo entonces decidimos, aunque en general, el esquema de trabajo es, como en cualquier patología crónica buscar causas y factores causales en las siguientes áreas:
- Causas energéticas: especialmente radiaciones de todo tipo (telefonía, televisión digital, electricidad de alta y baja tensión, geopatías, cosmopatías, etc…
- Causas biológicas: bacterias, virus, hongos y parásitos.
- Causas genéticas.
- Causas macro y micronutricionales.
- Focos interferentes y focos odontológicos.
- Toxinas exógenas o endógenas.
- Disbiosis intestinal y afines.
- Causas inmunitarias.
- Otras causas a determinar en cada caso.
Una vez establecido el diagnóstico fisiopatológico, se protocoliza un tratamiento personalizado varias fases donde se combinan todas las técnicas propias de la Medicina Biológica y si es necesario de la Medicina Convencional.
Unidad de Fibromialgia y SFC
Hay algunas diferencias entre la fibromialgia (FM) y el síndrome de fatiga crónica (SFC) y a su vez, son dos entidades con muchos puntos en común. Muchas personas creen que se trata de la misma enfermedad, pero no es así.
El síndrome de la fibromialgia y síndrome de fatiga crónica tienen semejanza en sus síntomas, pero no son iguales, lo que sí podemos decir que son enfermedades limitantes y quien las padece sufre muchísimo en varios aspectos, tanto física como psicológicamente, y todo unido nos dará un cuadro limitante de difícil solución, pero no imposible.
Qué es el síndrome de fatiga crónica
El síndrome de fatiga crónica (SFC) es una enfermedad que se manifiesta por un cansancio excesivo y prolongado. Actualmente se desconoce la causa específica de la enfermedad, aunque se sospecha que puede ser causado por un virus. Hay dos clases de virus que podrían estar implicados en el síndrome de fatiga crónica:
- El virus Epstein-Barr (VEB), este virus es muy común en los humanos, la infección afecta a mucosas como los ojos, boca, vía respiratoria, genitales y ano.
- El virus herpes tipo 6, (HHV-6), la infección de este virus en la infancia suele ser asintomática, es una enfermedad muy común en niños, en adultos la infección suele ser más complicada causando en algunos casos hepatitis o encefalitis.
- El Mycoplasma, el organismo más pequeño capaz de reproducirse por sí mismo. Los virus son aún más pequeños pero no tienen la maquinaria genética para replicarse. Hay cerca de 200 especies de micoplasma que pueden encontrarse en plantas, insectos y animales pero la mayoría son inocuos; solo cuatro o cinco son patógenos. Este agente no es ni una bacteria ni un virus; es una forma mutante de la Brucela, combinado con un visna virus, del cual se extrajo el micoplasma.
En cualquier caso todos ellos están relacionados con el síndrome de fatiga crónica, pero sin ser determinantes en la enfermedad ya que no se ha demostrado que sean la causa.
Están en estudio, sin determinar, varias causas también relacionadas con el síndrome de fatiga crónica como pueden ser:
- Respuesta autoinmune ante el virus.
- Edad.
- Estrés.
- Genética.
Los síntomas del síndrome de fatiga crónica
- Fatiga o cansancio (después del reposo).
- Fatiga que limita las actividades comunes de cada día.
- Fatiga que dura más de 24 horas después de hacer ejercicio.
- Fatiga que empeora con actividad intelectual y física.
- Sensación de pesadez en brazos y piernas.
- Dolor de cabeza.
- Febrícula.
- Dolor de garganta.
- Hipotensión.
- Dificultad para pensar con claridad.
- Falta de memoria.
- Falta de concentración y de atención.
- Insomnio.
- Irritabilidad.
- Depresión.
- Adenopatías (inflamación ganglios linfáticos).
Qué es la fibromialgia
La fibromialgia es una enfermedad reumática crónica, que no se detecta mediante radiografía o análisis Las personas que sufren esta enfermedad no tienen síntomas visibles, pero sufren otros síntomas relacionados con la enfermedad.
Las causas específicas sobre la aparición de la fibromialgia no se conocen hoy en día, se han realizado varios estudios sobre la enfermedad pero no pueden decir la causa concreta que puede provocar la fibromialgia.
Lo poco que pueden decir los estudios realizados en enfermos de fibromialgia es que puede venir por una deficiencia del umbral del dolor, es decir, a nivel cerebral se ven diferencias entre un enfermo de fibromialgia y una persona sana en la actividad cerebral y flujo sanguíneo ante un estímulo doloroso.
Hay una excitabilidad neuronal superior en aquellas neuronas que transmiten la señal dolorosa al cerebro en personas que padecen fibromialgia con respecto a las personas sanas.
Otros estudios realizados dicen que puede ser causa genética, otros lo asocian a personas que han sufrido psicológicamente y físicamente mucho a lo largo de su vida.
Lo que sí queda claro es que el dolor se localiza en 18 puntos diferentes y que no es siempre en el mismo lugar y con la misma frecuencia, es decir, no tiene la misma intensidad de un día para otro ni el mismo lugar o punto de dolor.
Síntomas de la fibromialgia
Los más importantes son el dolor y el agotamiento, pero hay una cantidad de síntomas asociados y relacionados con la fibromialgia y estos son:
- Rigidez corporal al levantarse, estar sentado mucho tiempo o inmóvil durante rato.
- Aumento de dolor de cabeza y cara.
- Trastornos del sueño.
- Depresión.
- Lentitud mental.
- Problemas intestinales (síndrome colon irritable).
- Parestesias (entumecimiento y hormigueo en manos y pies).
- Desequilibrio.
- Ansiedad.
- Hipersensibilidad (luz, sonido, olores).
- Dolor articular volátil (no siempre en la misma parte del cuerpo).
Qué tienen en común la fibromialgia y síndrome de fatiga crónica
Las personas que padecen fibromialgia o Síndrome de fatiga crónica suelen tener síntomas comunes como:
- Insomnio.
- Dolores de cabeza.
- Incidencia superior en mujeres que en hombres.
- Depresión.
- Cansancio.
- Dificultad para pensar (lentitud mental).
- Dolor en las articulaciones.
En qué se diferencian la fibromialgia y síndrome de fatiga crónica
Aunque el síndrome de fatiga crónica y la fibromialgia parecen iguales, hay unas diferencias notables, estas son:
Fibromialgia
- Edad inicio 45-55 años.
- Mejora con ejercicio.
- Fatiga no extenuante
- No hay fiebre.
- Adenopatías no forman parte del diagnóstico
- No cursa con dolor garganta.
- No agotamiento al hablar.
- Fatiga se alivia con el sueño
Fatiga crónica
- Edad inicio 29-35 años.
- Empeora con ejercicio.
- Fatiga extenuante.
- Puede causar fiebre.
- Adenopatías forman parte del diagnóstico.
- Cursa con dolor garganta.
- Agotamiento al hablar.
- Fatiga que no se alivia.
¿Podemos padecer ambas enfermedades?
Sí podemos padecer fibromialgia y síndrome de fatiga crónica a la vez, sobre todo la fatiga crónica suele ser la primera fase de la fibromialgia causando extrema fatiga, aunque son enfermedades de carácter limitante tanto física como mentalmente hay esperanza de recuperación, no debemos desanimarnos, ser constantes sobre los tratamientos.
¿Cómo las trata la Medicina Biológica?
Como siempre, la Medicina Biológica no busca un diagnóstico que consista únicamente en ponerle un nombre a la enfermedad que tiene el paciente, sino que sobre todo, se ocupa de hacer un diagnóstico causal, de la fisiopatología del conjunto de síntomas y signos que presenta el paciente, se llame como se llame.
Para ello, realizamos toda una batería de pruebas, que dependen de lo que el paciente nos relata en una exhaustiva historia clínica y que sólo entonces decidimos, aunque en general, el esquema de trabajo es, como en cualquier patología crónica buscar causas y factores causales en las siguientes áreas:
- Causas energéticas: especialmente radiaciones de todo tipo (telefonía, televisión digital, electricidad de alta y baja tensión, geopatías, cosmopatías, etc…
- Causas biológicas: bacterias, virus, hongos y parásitos.
- Causas genéticas.
- Causas macro y micronutricionales.
- Focos interferentes y focos odontológicos.
- Toxinas exógenas o endógenas.
- Disbiosis intestinal y afines.
- Causas inmunitarias.
- Otras causas a determinar en cada caso.
Una vez establecido el diagnóstico fisiopatológico, se protocoliza un tratamiento personalizado varias fases donde se combinan todas las técnicas propias de la Medicina Biológica y si es necesario de la Medicina Convencional.