Unidad de tratamiento de la Candidiasis Crónica
Acaba con los picores y molestias vaginales
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Esta unidad se crea para dar respuesta a la candidiasis crónica. Una de las patologías que están minando y empeorando de forma muy importante la calidad de vida de millones de personas en la actualidad. Biosalud, fruto de la gran actividad de investigación a través de su departamento de I+D+I, dispone de las técnicas diagnósticas y terapéuticas más avanzadas y eficaces del momento.
¿Qué es?
Los síntomas de la candidiasis son tan dispares, que cualquiera se desorienta y se hace difícil pensar en una sola causa de tantos trastornos, tan diferentes unos de otros y que son materia de médicos de distintas especialidades. Eso hace que habitualmente, cada médico, se ocupe de luchar contra un conjunto de síntomas, de su campo de la medicina y se desentienda del resto.
El paciente se transforma en una especie de rompecabezas y nadie junta las piezas y se pone a buscar primero una sola causa de todos los signos y síntomas que presenta el paciente. Los síntomas más comunes de la candidiasis crónica son, entre otros: fatiga, malestar general, diarreas, indigestión, depresión, mareo, retención de líquidos, gases, irritabilidad, necesidad imperiosa de comer dulces, cambios de humor sin motivo, grandes comedores de pan o bebedores de cerveza, hinchazón abdominal tras la ingesta de hidratos de carbono (pastas, pan, dulces..), depresión sin causa justificada ….
El origen de la candidiasis crónica suele ser intestinal, aunque estemos viendo una candidiasis vaginal.
La candidiasis crónica hay que analizarla en su conjunto, hay que ir más allá de su manifestación localizada.
La candidiasis crónica se asocia casi siempre a una alteración de la permeabilidad intestinal.
En cuanto a la permeabilidad intestinal, una permeabilidad disminuida tiene como consecuencia: malnutrición y problemas de desarrollo.
Un aumento en la permeabilidad intestinal supone un aumento del paso de sustancias no deseadas a la sangre, lo que puede ser el origen de múltiples trastornos de naturaleza inflamatoria, de hipersensibilidad inmunológica o de naturaleza autoinmune, que clínicamente se pueden manifestar de maneras muy diversas: dolores articulares o musculares, fatiga, alergia, jaquecas, asma, eccema, colon irritable, halitosis, etc. En algunos casos, sobre todo cuando tienen su efecto a nivel intestinal (colon irritable, enfermedad de crohn, etc.), son, a su vez, una causa de la alteración de la permeabilidad, lo que ayuda a perpetuar el problema.
Una alteración de la permeabilidad intestinal puede tener un origen muy diverso: Infecciones intestinales, alteraciones de la flora normal (Disbiosis intestinal), intolerancias alimentarias (intolerancia al gluten, a la lactosa, etc.), enfermedad de Crohn, enfermedad celiaca, alergias, bajo consumo de ácidos grasos omega-3 ó de vitaminas antioxidantes, excesivo consumo de proteínas, de azúcares alcohol o sustancias irritantes, consumo de fármacos agresivos como antiinflamatorios o antibióticos, quimio o radioterapia.
Síntomas
Los síntomas nos confunden, por ser de lo más variado. Los síntomas de la candidiasis son tan dispares, que cualquiera se desorienta y se hace difícil pensar en una sola causa de tantos trastornos, tan diferentes unos de otros y que son materia de médicos de distintas especialidades. Eso hace que habitualmente, cada médico, se ocupe de luchar contra un conjunto de síntomas, de su campo de la medicina y se desentienda del resto.
El paciente se transforma en una especie de rompecabezas y nadie junta las piezas y se pone a buscar primero una sola causa de todos los signos y síntomas que presenta el paciente.
Los síntomas más comunes en pacientes con candidiasis crónica son:
• Fatiga.
• Malestar general.
• Dolores de cabeza.
• Distensión abdominal.
• Diarreas y/o estreñimiento.
• Indigestión.
• Ardor estomacal.
• Deseo de comer carbohidratos (dulces, pasta, pan, etc.).
• Depresión.
• Mareo.
• Sensación de resaca por las mañanas.
• Dolor de articulaciones y músculos.
• Molestias vaginales (picores, irritación, heridas etc.).
• Retención de líquidos.
• Insomnio.
• Infecciones crónicas.
• Alergias.
• Picor anal.
• Afonía.
• Congestión nasal.
• Ahogo.
• Problemas de uñas.
• Molestias oculares y de oídos.
• Enfermedades y desequilibrios relacionados con la candidiasis crónica
• Enfermedad de Crohn.
• Colitis.
• Síndrome del Intestino Irritable.
• Artritis reumatoide.
• Lupus.
• Asma.
• Psoriasis y eccema.
• Sinusitis.
• Esclerosis múltiple.
• Fibromialgia.
• Síndrome de la fatiga crónica.
• Hipotiroidismo.
• Hipoglucemia.
• Depresión y estados de ansiedad.
• Anemia.
Así pues, el tema de la candidiasis crónica no se limita a una serie de síntomas aislados y localizados. Porque si los tratan por separado, no hacen más que agregar más toxicos (medicinas) a nuestro organismo.
La candidiasis crónica hay que analizarla en su conjunto, hay que ir más allá de su manifestación localizada.
Es muy importante saber porqué la candidiasis puede producir estos síntomas, para entender mejor este desequilibrio.
Existen muchas personas con candidiasis crónica que no han sido diagnosticadas y, en cambio, son tratadas como pacientes hipocondríacos, deprimidos y/o ansiosos.
Desafortunamente, estas personas están tomando una montaña de medicamentos sobre los síntomas en vez de seguir un tratamiento para la candidiasis.
Parte de esto, es debido a que, normalmente, la candidiasis se relaciona únicamente a los síntomas propios y localizados que crea la infección.
Cuando se habla de Candidiasis, muchos piensan en una enfermedad de trasmisión sexual bastante frecuente.
La relacionan en general con la candidiasis vaginal, lamentablemente, a causa de esto, sólo se contemplan los síntomas localizados en la vagina; con una candidiasis oral, se presta atención únicamente a los síntomas propiamente de la boca... y los tratamientos son locales.
¿Cómo se produce?
Un punto muy importante que normalmente suele ser ignorado a la hora de diagnosticar y tratar la candidiasis crónica, es que su origen suele ser intestinal, aún cuando estemos contemplando una candidiasis vaginal.
La Cándida, a pesar de su nombre inocente, no es tan inofensiva.
Lo lógico es que se la piense como un hongo, una levadura, necesaria en el proceso digestivo, por eso algunos médicos hacen una mueca de negación, cuando preguntamos si no tendremos, quizás un problema de cándidas. Están en lo cierto, es un hongo benigno y este es el estado "normal"
Pero la Cándida, debido a un desequilibrio en la flora, puede tomar una forma diferente, a ésto se refiere cuando decimos que es BIFORME (tiene dos formas de vivir en el organismo)
Cuando la candidiasis crónica prolifera en el intestino puede cambiar su anatomía y fisiología.
Esto quiere decir que puede dejar de ser una levadura y convertirse en un micelio micótico.
Se sabe que las cándidas son organismos dimórficos y pueden existir en estas dos formas.
En su estado de levadura no es invasiva, mientras que en estado micótico produce rizoides (o raíces muy largas) altamente invasivas que pueden penetrar en la mucosa.
Esto puede causar una excesiva permeabilidad de la mucosa intestinal, permitiendo la introducción a la sangre de sustancias (toxinas, proteínas mal digeridas, etc.) que pueden actuar como antígenos alterando severamente el sistema inmunitario, dicho en idioma corriente, podemos intoxicarnos por tener una Cándida.
Por otro lado, una excesiva permeabilidad intestinal puede, a su vez, deteriorar los receptores nutricionales celulares, favoreciendo una mala absorción y, dando como resultado, una desnutrición.
Se sabe que las cándidas en su estado micótico pueden producir 79 productos tóxicos, entre ellos el más abundante es el acetaldehido.
El acetaldehido:
• Favorece la formación de sustancias vaso-activas, como la adrenalina, produciendo síntomas como nerviosismo, pánico, miedo, taquicardias y sofocos.
• Interfiere con los receptores del la acetilcolina, importante para la memoria y el sistema nervioso.
• Produce histamina, y por lo tanto, inflamación en cualquier parte del cuerpo.
• Bloquea enzimas metabólicas, lo cual puede llevar a bloqueos en la formación de neurotransmisores.
• Destruye la vitamina B6, la cual es importante para la protección de las membranas mucosas, el fortalecimiento del sistema inmunitario, el equilibrio del sistema hormonal y la producción de ácido clorhídrico y enzimas digestivas.
• Deprime el sistema inmunitario.
• Destrucción del glutatión y la cisteína, necesarios para desintoxicar el organismo.
• Ataca la dopamina, lo cual puede causar depresión, insomnio e incapacidad de respuesta ante el estrés.
Por otro lado, las Cándidas encajan en los receptores hormonales de las células compitiendo con hormonas, pero también pueden crear receptores de nuestras propias hormonas en sus superficies. Esto puede causar un bloqueo y desequilibrio del sistema hormonal y un sinfín de problemas como síntomas premenstruales, infertilidad y endometriosis, entre otros.
Algunas levaduras como la Cándida krusei y la Parapsilosis producen tiaminosa (una enzima) que destruye la vitamina B1.
La falta de esta vitamina puede producir síntomas como irritabilidad, dolores musculares, falta de concentración, dolor de estómago, estreñimiento y taquicardias.
También previene la conversión de la vitamina B6 en su forma activa, piridoxal-5-fosfato.
Esto puede causar síntomas como retención de líquidos, depresión, irritabilidad, temblores musculares o calambres, falta de energía y piel muy seca.
La intoxcación de nuestro hígado.
Debido al grado de toxicidad en el que se encuentra el paciente con candidiasis crónica, el hígado tiene que filtrar una gran cantidad de químicos.
Para que esto ocurra, las dos fases de desintoxicación de este órgano, la fase 1 y 2, requieren nutrientes como el zinc, selenio, cobre, magnesio, vitaminas B y C, glutatión, sulfuro, glicina y ácidos grasos esenciales, que debido a la mala absorción intestinal es muy posible que no se encuentren en las cantidades necesarias para que la desintoxicación se lleve a cabo correctamente.
Este proceso de autointoxicación puede agravar el estado del paciente con candidiasis crónica cuando se encuentra en presencia de perfumes, humos u otros químicos inhalantes. La tan comentada Sensibilidad química! Que padecen los fibromialgicos.
Formas clínicas.
La Candidiasis puede manifestarse localmente y con mayor frecuencia como:
- Candidisis intestinal
- Candidiasis vaginal
- Candidiasis oral
- Candidiasis cutánea (Pitiriasis versicolor)
- Candidiasis en uñas (Onicomicosis)
Pueden existir otras localizaciones pero son muy poco frecuentes y por eso no las citamos.
Diagnóstico.
Estudio en orina que comprende el control de la permeabilidad intestinal, y la existencia e identificación de hongos (especialmente cándidas, saccharomyces, aspergilus y geotricum) y bacterias intestinales (clostridium, guardia, pseudomona) y déficits enzimáticos digestivos correspondientes a la putrefacción o fermentación.
Es el modo más fiable de detectar si realmente hay una infección micótica y/o bacteriana en nuestro organismo, pues los tradicionales cultivos de heces son dan demasiada frecuencia falsos positivos.
Se trata de identificar la presencia de microorganismos patógenos mediante la identificación de sus metabolitos en la orina. Se dosifican determinadas moléculas específicas del metaboilismo de algunos hongos (candidas, aspergilus, geotricum, sacaromices) y bacterias (clostridium, bacterias de putrefacción y/o fermentación, guardia…).
Una vez obtenemos los datos, los interpretamos en su conjunto y clasificamos el problema en las cinco situaciones siguientes:
- Ausencia de proliferación intestinal fúngica/bacteriana.
- Proliferación fúngica/bacteriana intestinal escasa
- Proliferación fúngica/bacteriana intestinal moderada
- Proliferación fúngica/bacteriana intestinal notable
- Proliferación fúngica/bacteriana intestinal importante
¿Cómo tratamos la cadidiasis crónica en biosalud?
Una vez detectado el problema tanto de forma global como individualizada, protocolizamos un tratamiento personalizado de manera que nos ofrezca el máximo de posibilidades de éxito.
La candidiasis crónica es una enfermedad multisistémica que afecta una gran cantidad de población. La mpodríamos llamar “la epidemia oculta”, por el grandísimo número de casos, la mayoría que pasan desapercibidos.
Teniendo en cuenta que el protocolo de tratamiento para que sea efectivo debe ser totalmente personalizado y variado según la respuesta individual y evolución de cada paciente, pasamos pues sólo a enumerar las técnicas de las que nos valemos para conseguir esos resultados tan beneficiosos que han hecho que Biosalud sea un auténtico referente en el tratamiento de la Candidiasis crónica a nivel mundial.
En cualquier caso, siempre el protocolo tiene dos partes bien diferenciadas: tratamiento a seguir en casa, y tratamiento aplicado en Biosalud.
Técnicas utilizadas sin corresponder su orden a una importancia establecida:
- Antifúngicos biológicos
- Medicina Ortomolecular
- Fitoterapia
- Homeopatía
- Medicina Espagírica
- Microinmunoterapia
- Biorresonancia
- Dieta de exclusión de alimentos intolerantes
- Dieta antifúngica
- Hidroterapia de colon
- Ozonoterapia intra-rectal y/o vaginal y/o Gran autohemoterapia.
- Guía eubiosis intestinal
- Sueroterapia inmunomoduladora y/o inmunoestimulante.
Podríamos citar algunas más que utilizamos ocasionalmente, pero estas son las que más frecuentemente utilizamos.
De todos modos, muchas veces la Candidiasis crónica es una de las patologías que presenta el paciente y su tratamiento se acompaña de otros tratamientos del resto de patologías, como enfermedades víricas crónicas, alergias alimenticias, enfermedades autoinmunes, etc…
La Candidiasis crónica sólo puede curarse definitivamente mediante un tratamiento multidisciplinar y personalizado. El tiempo mínimo de un protocolo de tratamiento es de 3 meses, pero a veces puede extenderse hasta 6, 9 o más.
Información sobre la Candidiasis Crónica
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