De estos remedios, podemos enumerar a las vitaminas C y A, la miel, el propóleo, los productos homeopáticos, la lisina, el BHT, el aloe vera, el glutation, el peróxido de hidrógeno, la plata coloidal, el timo, las vacunas bacterianas.
De cualquier manera, ante cualquier síntoma de infección, deberemos eliminar de la dieta el azúcar y la comida basura. Comeremos alimentos frescos, zumos de frutas y de vegetales. Eliminaremos los embutidos.