Vamos a repasar algunas de las formas más comunes de la aplicación del agua con fines terapéuticos.
Envolturas:
En este caso, se utilizan tres paños de uno o varios tejidos: lino, algodón o lana. Se envuelve completamente una determinada parte del organismo o incluso todo el cuerpo entero, excepto la cara. Pueden ser secas, húmedas, calientes y frías.
Las más frecuentes son aquellas en las que se moja el primer paño en contacto con la piel, con agua fría escurrido antes de aplicarlo. Encima se coloca un paño seco. Encima de este ponemos otro paño de franela o lana.