Bastaría un sencillo ejemplo para ilustrar este punto. Sin el auxilio de la teoría ó los aparatos científicos, la silla ante mi parece una superficie plana, dura, sólida, tersa...A juzgar por su apariencia, la compone una materia extremadamente compacta... tan compacta vista desde mi observatorio que no creo posible el desplazamiento de sus componentes. Sin embargo un físico, no lo entendería así. El vería la superficie de la silla como una multitud de partículas subatómicas o cargas de energía separadas entre sí por distancias relativamente inmensas y moviéndose a velocidades muy elevadas. El describiría cualquier objeto colocado sobre la silla; no como un cuerpo en contacto con otro según el sentido lógico y tradicional de la palabra "contacto", sino como la interacción entre dos campos de fuerzas.
Siempre se ha dicho que la estructura o unidad básica de la vida es la célula y que la estructura o unidad básica de la materia es el átomo. Átomos y células la base de la forma y la vida en este planeta, las células se agrupan formando tejidos , éstos órganos, y estos a su vez sistemas. Los átomos se agrupan formando moléculas y estos a su vez estructuras. Si miramos la vida (la célula) con un potente microscopio dotado de zoom, veríamos que la célula esta compuesta por partículas dentro de ella, llamadas organelos; si ampliamos por ejemplo el núcleo de la célula, éste estaría formado por largas cadenas de ADN, éstas por nucleótidos, éstos por moléculas; profundizamos y vemos átomos compuestos por otras unidades más pequeñas, las partículas subatómicas (electrones, protones...)De donde se desprende que todo lo que cae bajo nuestros sentidos en este plan tridimensional, está formado por ENERGÍA, esas diminutas partículas que agrupadas por fuerzas cohesionadas dan la realidad de los objetos que observamos; una piedra, una planta, un animal un ser humano. Desde el punto de vista estructural no nos diferenciamos en nada, estamos hechos de la misma materia atómica.