No aparecen lesiones en la radiología, ni alteraciones en los análisis bioquímicos: se trata de enfermedades funcionales. Afirmaba también que: " la inmensa mayoría de las enfermedades no pertenecen al sector de la patología verdadera y propia, y sí al de las enfermedades funcionales, que son simples disfunciones del organismo y que si no se corrigen en este estadio, conducen irremediablemente a enfermedades constituídas ("patologías lesionadas"). Mientras tanto, la enfermedad habrá tenido tiempo de provocar lesiones graves, de resquebrajar la integridad del organismo y de disminuir la capacidad de defensa.
Esta consideración de Menetrier es una explícita invitación a no infravalorar la enfermedad funcional y se conecta a su experiencia clínica, que ha demostrado que una acción tempestiva con una adecuada terapeútica catalítica con los Oligoelementos, pueden reconducirnos al estado de salud.