La Colitis Ulcerosa es una enfermedad autoinmune, inflamatoria y crónica del intestino grueso y recto que, junto con la enfermedad de Crohn, forma parte de las llamadas Enfermedades Inflamatorias Intestinales (EII).
La Colitis Ulcerosa afecta a diferentes partes del intestino grueso, y presenta características diferentes según la zona afectada por la inflamación aunque lo común es la agresión del sistema inmunitario contra la mucosa del colon que da lugar a una inflamación crónica intestinal (colitis) que va ulcerando el intestino. Esta enfermedad cursa con brotes sintomáticos y periodos de remisión, pero no desaparece salvo que se haga un tratamiento adecuado.
Las enfermedades autoinmunes se caracterizan por tener un fuerte componente genético entre sus causas. En el caso de la colitis ulcerosa, se han identificado hasta 200 genes que pueden estar relacionados con la enfermedad.
Es muy frecuente que el debut coincida con un hecho de stress emocional importante previo, como ocurre en muchasenfermedades autoinmunes.
Hay estudios que evidencian que la enfermedad puede comenzar como resultado de una interacción entre una predisposición genética (susceptibilidad), la exposición a factores ambientales sobre todo tóxicos, y la flora bacteriana, con la posible participación de agentes infecciosos (especialmente hongos y algunas bacterias).
Por otra parte, hay unos factores ambientales que desencadenan la enfermedad: alteración de las bacterias intestinales y aumento de la permeabilidad intestinal que desregulan la inmunidad intestinal, causando una respuesta inmunitaria exagerada que provoca lesión gastrointestinal.
Los síntomas de la colitis ulcerosa pueden variar, dependiendo de la severidad de la inflamación y de donde se produce, y pueden ser además intermitentes. Los médicos suelen clasificar a menudo la colitis ulcerosa de acuerdo a su localización.
Los tratamientos de Medicina Biológica se basan siempre en la regulación del sistema inmunitario, desactivar las causas que han puesto en marcha el proceso autoinmune y si es necesario, tratar los síntomas con enzimas y sustancias antiinflamatorias.
Es fundamental la INUSpheresis para controlar los brotes y para reducir la inflamación y toxicidad quie acompaña siempre a toda enfermedad crónica y autoinmune.
Cada vez más, la Medicina Regenerativa puede contribuir a la regeneración de las zonas lesionadas y poder retornar al estado de salud previo a la enfermedad. Con progresiva asiduidad se están empezando a aplicar técnicas que producen una regeneración del tejido.
En Biosalud Day Hospital utilizamos protocolos personalizados de tratamiento muy eficaces para el control de brotes y la evolución.